martes, 21 de febrero de 2012

Missing U

A veces odio recordar esas cosas que nunca viví (o si)… a veces odio saber que estuvimos ahí, odio saber que después de todo, de todas formas, te perdí.

Pero que dulce resulta saber que fui tuya y que más de una vez entre tus brazos me dormí y al volver a despertar aún estabas ahí.

♪ Someday, somehow, I'm gonna make it allright but not right now... ♪

martes, 14 de febrero de 2012

Would You be My Valentine?


Esta pregunta la hice por última vez hace 3 años ya, la respuesta fue un simple y rotundo YES... Sólo así; él y yo entendíamos de una manera muy particular...
Hoy ya no estoy con él, pero tengo que agradecerle los bellisimos recuerdos que me dejó... el animarse a decir un TE AMO mirando a los ojos (me acuerdo como se me aflojaron las piernas la primera vez que lo dijo), el respeto cotidiano, los mates eterrrrnos con charla de por medio, las pelis de terror y la música (un verdadero placer compartido)... y más allá de todo (aun cuando se terminó el amor) la sinceridad para decir las cosas bien de frente...

No se trata de una cuenta pendiente, no me malinterpreten, pero en días como hoy me acuerdo de esas cosas y casi parece que hubieran esperanzas... casi puedo creer en la posibilidad de que tal vez quizás, algún día encuentre alguien dispuesto a amarme, respetarme y admitirlo (que suele ser la parte más complicada), que no tenga apuro por seguir su camino tan rápido y quiera quedarse a compartir un largo rato...

Eso es lo mágico de los buenos recuerdos como los amores pasados o la niñez... las cosas buenas perduran en el corazón aunque sepamos que es imposible que se vuelvan a repetir como sucedieron entonces... y si soñar no costaba nada cuando eramos pequeños e ingenuos, quien dice que tal vez quizás, un día de estos aparezca alguien dispuesto a hacerme la misma pregunta a mi... A veces los milagros pueden pasar


lunes, 13 de febrero de 2012

Ser mujer no es fácil


A veces detesto ser mujer… y es que (sin ánimos de ofender a nadie) las mejores compañías resultan ser las masculinas, disfruto demasiado de estar con “los muchachos”. Salir con las chicas siempre es un placer, pero las salidas con “los vagos” son las mejores! Las charlas al lado del asador, las caravanas por los bares, hasta el picadito de los jueves tienen ese sabor tan especial que alegran el alma y me hacen sentir taaan cómoda.

Hasta ahí todo bien, no pareciera haber problema… el único temita es que no soy invisible y una mujer en un grupo de hombre no está muy bien visto que digamos… algunos se sienten incómodos con la presencia “femenina” (como si a mí se me pudiera catalogar de eso), nunca falta un mal intencionado que inventa algo con el primero que va pasando (no todos son como vos; deberías saberlo) y por supuesto que está la novia celosa que no le gusta ni un poquito que su hombre se lleve tan bien con otra mujer, o el inseguro que después de hablarle más de 5 minutos cree que le tenés ganas (no corazón, no sos irresistible, sólo me caes bien).

Y así una se va quedando en casa porque no da ser la única mujer, o porque esta vez no invitaron para que no te sintieras sola… y una termina envidiando a los grupos de amigos que, sin la mínima mala intención, se juntan y disfrutan de buenos momentos y si se tienen que insultar se insultan y problema arreglado…

Pero como se hace para ser invisible?, o pasar por la Cholito asi a nadie le molesta que esta tontita pueda pasar un buen rato con buena gente sin que cada uno interprete su versión de la pavada?

Definitivamente, aunque algunos amigos se rían y digan que soy 90 % hombre… a veces detesto ser mujer

domingo, 12 de febrero de 2012

Aprendiendo a ser feliz


Cuando era chica mi mamá me enseñó algo que no entendí ese día pero que un par de décadas más tarde me sigue ayudando...
Una tarde íbamos de camino a algún lugar (no recuerdo donde) y yo insistía con ir a la plaza... no teníamos tiempo y si me bajaba del auto seguramente me iba a ensuciar y despeinar; así es que ella hizo algo simplemente brillante, estacionó el auto al lado de la plaza y me dijo " mirá como se divierten esos chicos. Aprendé a disfrutar con la felicidad de los demás"... En ese momento me pareció cruel, me enojé con ella y no pude entender lo que quería mostrarme, pero con el tiempo me fui dando cuenta que aunque a veces no nos sintamos del todo bien, la felicidad de un ser querido puede llenarnos de dicha y hacer que nos olvidemos de nuestras miserias cotidianas. Compartir los logros y celebrar el crecimiento de quienes queremos nos hace participes de su felicidad... aunque la propia dicha a veces parezca demorar demasiado en llegar.

GRACIAS MÁ!


sábado, 11 de febrero de 2012

Reciclando...


Hacía muuucho pero muuucho tiempo q no pasaba por aca asi es q entré, leí mis viejos post y los borré a todos... Creo q lo mejor será empezar de nuevo, compartir nuevos delirios, nuevas cosas... aunq no tengan pies ni cabeza pero sabiendo q el pasado quedó en el pasado y hoy solo guardo lindos recuerdo :)
Asi es q aqui vamos!!! todo un nuevo blog p llenar con mis locuras... no será mucho?