lunes, 27 de enero de 2014

Head Over Water...

Me puse a pensar en las maneras de encarar la vida... y resulta que, mientras hay quienes creen tener recetas mágicas (y se equivocan), también estamos los que creemos estar haciendo TODO mal (y resulta que a veces también nos equivocamos).
Delirando, divagando, alimentándome un rato de sol y aire, me di cuenta de que a veces es como estar nadando... no hay que parar, no hay que dejar que la corriente nos arrastre, ni dejarnos hundir y ahogarnos, pero cada tanto es bueno parar un poco, tomar aire, mirar el horizonte y recién seguir.
Muchas veces creemos que con el aire que tenemos es suficiente, y seguimos, y seguimos sacando fuerzas de donde no tenemos para seguir adelante, para no parar y así empezamos a marearnos, nos asfixiamos a nosotros mismos y llega un momento en que perdemos las nociones y ya no sabemos hacia donde nadar, perdemos el horizonte y nadamos directo al fondo, convencidos de estar buscando la salida...
A veces tal vez sea mejor dejarnos fluir, flotar y que lentamente todo sea lo que deba ser... Y entonces volver a nadar sin perder el horizonte.
No sé, tal vez quizás esa sea la mejor manera de disfrutar este viaje... yo por lo pronto solo intento aprender a nadar, en mi propio estilo, con mi propio ritmo, respirando, dejándome fluir; resistiendo la tormenta hasta q el agua se calme y pueda ver con mayor claridad :)


No hay comentarios:

Publicar un comentario